sábado, 19 de diciembre de 2015

Poema de Noche Buena

• De: Amado Nervo

Pastores y pastoras,

abierto está el Edén.

¿No oís voces sonoras?

Jesús nació en Belén.



La luz del cielo baja,

el Cristo nació ya,

y en un nido de paja

cual pajarillo está.



El niño está friolento.

¡Oh noble buey,

arropa con tu aliento

al Niño Rey!



Los cantos y los vuelos

invaden la extensión,

y están de fiesta cielos

y tierra... y corazón.



Resuenan voces puras

que cantan en tropel:

Hosanna en las alturas

al Justo de Israel!



¡Pastores, en bandada

venid, venid,

a ver la anunciada

Flor de David!...

domingo, 13 de diciembre de 2015

Renovación

De: Yolanda Barry

Quiero llenar mi cabeza,

de cosas nuevas,

renovar mi vida,

sacar todo lo malo.



Quiero tener una nueva imagen,

dejar todos mis malos momentos,

hacer de aquel amor traicionado,

algo imborrable, algo eterno.



Haré que no me pueda dejar,

que solo sea yo en su corazón,

que se lamente de olvidarme,

de la aventura y la falsedad.



Entregarme como la primera vez,

con la misma impaciencia,

con la misma turbación,

sentir el rubor, la niñez.



Llenar mi corazón con flores,

esconder una carta, una poesía,

aquello que te acercó,

aquello que te gustó.



Dejar los fantasmas,

imaginar una vida futura,

palpar la madurez en mí,

confiar, vivir cristalina.



No ver imágenes borrosas,

ni monstruo sin verosímiles,

no trastornar el tiempo,

ni ocupar la vida en la nada.



Ver la caída de las hojas secas,

dejar atrás el otoño,

gozar del invierno con fe,

esperar la llegada de la primavera.



Renovar el amor sin inquietudes,

con nuevas alegrías,

sin llantos, sin lástimas,

sin compasiones ni desencantos.



Volar mirando hacia atrás,

llegar a la cumbre,

llegar donde un día imaginamos,

y mantenernos ahí hasta el fin.



Componer nuevas canciones,

escribir nuevos versos,

inventar nuevas formas,

para amar, siempre fiel a ti, amor.

sábado, 5 de diciembre de 2015

El esperado Diciembre Poesía de Navidad

Anónimo

¡Ya huele a Navidad!

A mazapanes blandos

y chocolate caliente.



A polvorones, musgo,

leña humeante

y ardiente.



¡Ya llega, ya viene!

Para jugar con

los niños

y rebozarse

en la nieve.



Para danzar

con las hadas

y soñar con los Reyes.

¡Ya viene, ya llega!

…el esperado

Diciembre.

domingo, 22 de noviembre de 2015

A Santa Cecilia Virgen y mártir

Gloriosa Virgen y mártir

Santa Cecilia,

modelo de esposa fidelísima de Jesús,

vedme aquí postrado

humildemente ante vuestras plantas.



Soy un pobre pecador

que vengo a implorar

vuestra poderosa intercesión

ante Jesús

a quién tanto amasteis,

suplicándote que me consigas

un verdadero arrepentimiento

de mis pecados,

un propósito eficaz de enmienda

y una heroica fortaleza para confesar

y defender la fe que he profesado.



Alcánzame la gracia de vivir

y morir en esta santa fe,

como también las gracias especiales

que necesito para vivir santamente

en mi estado.

Escucha y alcánzame mis súplicas,

oh virgen poderosísima,

para que merezca gozar un día

de la eterna bienaventuranza.

Así sea.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Aceptación

• De: Regina Hill

Aceptación significa

que puedes

encontrar en tu corazón

la serenidad

que te libere del pasado

con sus errores y pesares,

te transporte hacia el futuro

con una perspectiva nueva,

y te haga apreciar

la oportunidad

de una nueva vida.



Aceptación significa

que cuando

haya momentos difíciles

en tu vida,

sabrás hallar el amparo

y el consuelo

para aliviar tus pesares.

Hallarás nuevas aspiraciones

y esperanzas,

e indulgencia en tu corazón.

Aceptación no significa

perfección para siempre.

Solo significa que

te sobrepondrás

a la imperfección.



Aceptación es la senda hacia la paz, para liberarte de lo peor,

conservar lo mejor,

y hallar en tu alma

la esperanza

que te acompañe toda la vida.



Aceptación es la mejor defensa del corazón,

el mayor bien del amor,

y la manera más fácil de seguir creyendo

en ti y en los demás.

martes, 10 de noviembre de 2015

Desde el cementerio a la esperanza

El silencio de Dios es un silencio que nos habla desde adentro.

A vivos que no están vivos y a muertos que no están muertos.

Sólo hay que dejarse acompañar, sólo hay que dejarse querer.

A la cúspide de este camino tan sólo se alcanza interiormente.

Cada cual consigo mismo ha de sentir-se alma para los demás.

Y todos, al unísono del sendero, ascen-der corazón a corazón.

No hay mayor intelecto que dejarse alumbrar por el Creador.

Hay que dejarse crecer, recreándose en nuestra privativa vida.

Una vida que se nos ha donado para escucharnos y escuchar.

Para escuchar el grito de Jesús y ennoblecernos con su espíritu.

Que los suspiros son llamadas en el itinerario viviente de la cruz.

En la cruz está nuestra poética y, en cada verso, siempre Dios.

Somos su viva poesía en este laberinto de sendas sin retorno.

Despojémonos de cuerpo, y volvamos al amor de amar amor.

Del amor jamás hemos de salir, pues sólo el amor nos sacia.

Del amar tampoco, pues la edénica vida consiste en amarse.

Y es que el amor cuando es, lo tras-ciende todo en la verdad.

Con la verdad, nada se corrompe, todo se vuelve armónico.

Tras nuestro ocaso, que más pronto que tarde, siempre llega.

Anclémonos en la esperanza de quien nos ama como nadie.

Que aunque el mundo no nos conozca, el Señor nos reconoce.

La victoria es nuestro Dios, la cruz que sufrió por amor pleno.

Por ello, el triunfo de la belleza nos embellecerá por siempre.

Ahora vistámonos de sosiegos y revistámonos de sueños.

Soñar es la estética con la palabra, aquella que viene de lo alto.

Que no es otra que la voz de Jesús, caminando junto a nosotros.

Abriendo la celeste ternura del poema más imperecedero.

Y, clausurando para siempre, con su bondad lo perecedero.

Víctor Corcoba Herrero

sábado, 7 de noviembre de 2015

Oración del danzarín a la Virgen del Socavón

Oh Virgen santísima

del Socavón

preciosa joya de nuestra cultura

e inspiradora de nuestras mejores tradiciones,

te ofrecemos nuestras promesas

nuestra plegaria y nuestra danza



Tú encarnas, los más altos

valores humanos

y religiosos de nuestros

antepasados

tú eres nuestro orgullo y nuestra esperanza;

nuestro refugio y

nuestro consuelo;

nuestra reina, madre y patrona



Mamita del Socavón,

por ti danzamos,

en cuerpo y alma,

en la solemne liturgia

de nuestro Carnaval.

Acoge benignamente

nuestro sacrificio

y nuestro homenaje



Virgencita de nuestro corazón,

míranos siempre con complacencia

infúndenos el amor al arte

a la verdad y a la virtud;

danos un alma pura y noble



Líbranos de los peligros

y angustias,

de las tentaciones,

vicios, odios y envidias

concédenos la salud

del alma y del cuerpo

el pan de cada día y

la paz del corazón

Amén