Mostrando entradas con la etiqueta Poemas de Carnaval. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poemas de Carnaval. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de marzo de 2017

Tentaciones

• De: Dehymar Antezana

Sigo en el Carnaval

bailando sin parar,

con derroche de alegría

sin dar lugar a la envidia.



En tentaciones bailo sin reparo,

con mi mochila que está bonita,

las serpentinas que envuelven,

y la cerveza que me ilumina.



Es mi comparsa la que domina,

en esta tarde de mucho baile.

Los arenales se muestran sin iguales

después que fueron animales.



Las bandas de música enloquecen,

son las melodías que estremecen,

el cuerpo se pierde en el frenesí,

y sin que te pregunte me dices que sí.



Es la tentación del domingo,

que hace que estés conmigo

al bailar veo tu ombligo,

y tú me besas porque te obligo.



Es la fiesta que nos envuelve,

del sonido decadente

que hace de mi mente,

en un ser demente.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Candelaria, Virgen del Socavón de la mina

De: Marlene Durán Zuleta

Desde el verbo amor

un ángel mensajero

anunciaba que la geografía de tu vientre pronto abarcaría un

horizonte, un latido,

un salmo de vida, para

resumir la oscuridad del

mundo en una lumbre

en un albor.



Ese fruto que crecía y nadaba

en tus entrañas,

milagro, canto litúrgico,

mensaje mítico

prodigaba tu gloria para la eternidad.



Ese hijo endulzaba tus sentidos,

llenaba de aroma y resplandor,

llegó el día en que nació el astro,

Jesús inmortal.



En el cosmos tu nombre

se ha multiplicado

y aunque has vivido lejos

de este rescoldo,

tu imagen ha tomado varios nombres,

sin fin de historias

de credos y serenatas.



Carismática y dulce

elevada a los cielos como tu hijo Jesús

en este santuario,

has traducido el destino

de los mineros,

hombres que viven abajo,

en los niveles de agua

donde lo sombrío es infinito

y la muerte es cercana.



Virgen,

luces sagrada en este socavón,

frontera del bien y del mal.



Se siente aroma de incienso,

tu faz delicada y angelical

observa a los siervos y peregrinos

que se arrodillan

y con sollozos

piden misericordia,

por los males que hicieron

o por los bienes que recibieron.



Madre de Jesús,

ayúdanos a despertar

en tu luz,

libres de escollos y temores.

Has vivido en un calvario

y tu fortaleza ha turbado al cosmos

que se guía por el evangelio.



Te evoco desde el alma,

la tierra incesante en su visión,

sigilosamente retrocede,

al aire se vuelve irrespirable,

hay territorios donde la lluvia

es incesante

o la sequía agrieta el suelo,

la tierra se vuelve más pobre

cieno incontrolable,

entonces, el cielo parece

marcar el paso de los días.



Inmaculada,

Virgen milagrosa

elevo esta oración,

honda en el tiempo

y en tu gracia.



Perdóname

si no descifré tu palabra,

si deje poblar en el espectro

de la oscuridad

gélidas dudas,

por evocar algún plenilunio,

o por trasnochar en el insomnio

y concentrar a mis ojos

con la sombra.



Eterna,

justa y bienaventurada,

Candelaria, Virgen del Socavón

de la mina,

que el polvo de los años

en el vértigo de poder

que se desata,

la eucaristía

y la fe nos amparen.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Virgencita del Socavón

Por: Víctor T. Jiménez Torrico

Tu bellísima imagen pintada admirablemente,

ese fresco de colores brillantes y detalles finos,

es una joya que irradia amor abundantemente,

con indescriptibles contenidos religiosos benignos.



En el cerro Pie de Gallo se encuentra tu Santuario,

donde el Chiru Chiru te veneraba con todo su amor,

refugio de creyentes que te visitan y oran a diario

llenos de esperanza y extasiados por tu esplendor.



Tu intervención divina de Anselmo en su agonía,

algo inverosímil que traspuso nuestras fronteras,

fruto de tu amor maternal que brindas cada día

a todos tus hijos con bendiciones imperecederas.



Virgencita del Socavón, Reina del folklore boliviano,

Patrona de Oruro y de los esforzados mineros,

eres luz que alumbra y señala nuestro camino,

que confiados en ti vamos por mejores senderos.



El fabuloso y grandioso Carnaval orureño,

peregrinación danzante en tu honor y gloria,

manifestación folklórica, religiosa desde antaño,

es incomparable por la fe, devoción y euforia.



Esa inmensa columna de danzarines y feligreses

con devoción y religiosidad están presentes,

agradecidos por tus prodigios y ser felices,

al saberse protegidos como buenos creyentes.



Los primeros grupos folklóricos bailan alegres, cautivos,

son los diablos jubilosos de los matarifes o mañazos,

los tobas de los carreritos y sus instrumentos nativos,

y los comerciantes en coca con su morenada orgullosos.



Ñusta protectora de los Urus, de las feroces plagas

enviadas, por Huari para lograr exterminarlos,

convertiste en arena a las voraces hormigas,

en rocas al sapo, serpiente y lagarto legendarios.



Al arrodillarnos ante ti Mamila en el altar

brotan lágrimas de sentimiento y emoción,

con una fuerza interna difícil de explicar

que en un instante oprime y exalta el corazón.



Este cántico desesperado de quién desea ser feliz,

Virgencita Morena es un culto respetuoso y gentil

"A vuestros pies Madre llega un infeliz

cargado de angustias y de penas mil".

sábado, 7 de noviembre de 2015

Oración del danzarín a la Virgen del Socavón

Oh Virgen santísima

del Socavón

preciosa joya de nuestra cultura

e inspiradora de nuestras mejores tradiciones,

te ofrecemos nuestras promesas

nuestra plegaria y nuestra danza



Tú encarnas, los más altos

valores humanos

y religiosos de nuestros

antepasados

tú eres nuestro orgullo y nuestra esperanza;

nuestro refugio y

nuestro consuelo;

nuestra reina, madre y patrona



Mamita del Socavón,

por ti danzamos,

en cuerpo y alma,

en la solemne liturgia

de nuestro Carnaval.

Acoge benignamente

nuestro sacrificio

y nuestro homenaje



Virgencita de nuestro corazón,

míranos siempre con complacencia

infúndenos el amor al arte

a la verdad y a la virtud;

danos un alma pura y noble



Líbranos de los peligros

y angustias,

de las tentaciones,

vicios, odios y envidias

concédenos la salud

del alma y del cuerpo

el pan de cada día y

la paz del corazón

Amén

sábado, 21 de febrero de 2015

Después del Carnaval

Milena Montaño de Escóbar

La ciudad despierta adormecida

Somnolienta, pálida y desgreñada

Aturdida por las fiestas vividas

En largos días locos,

Ebrios de mixtura y serpentina

Que la dejaron de alcohol preñada.

Deslucido tiene el rostro

Sucio por los extremos

Fétido huele el aliento

Que la lluvia y el viento

En vano intentó

Borrar quieren ese rastro,

Este día, días después

Calles tristes y ojerosas

De opacos rayos grises

De andar pegajosas,

El acíbar de la boca

De la cerveza y el vodka

Sumergirse quiere el silencio

Después de tanta jarana

Huir de los mil ruidos bebidos

Y esconderse detrás de la luna

A vomitar el hastío,

Lejos del bullicio

Pobre ciudad mía

Duele tu pálido semblante

De risa deslucida

Ahogada en el viento

¡Mira cómo quedaste

Después del Carnaval!

lunes, 11 de febrero de 2013

Los carnavales

Como una muy buena banda,
Que con tambor y pistones
Disimula los pisotones
Y los corazones ablanda.

La gente nueva y la vieja,
Al influjo de la banda
Presumen de ser muy pandas
Y nadie se enoja o se queja.

La banda copa las salas
Y en los patios es igual,
Que así sea es muy cabal
Sin regulares peor malas.

Es muy cierto y de veras
Que en carnaval, una banda,
La roca más dura ablanda
Y hasta amansa a las fieras.

Y en este instante me alegra
Saber por un noticioso
Que aquel ser tan peligroso
Que se conoce por suegra,

Tuvo un cambio radical
Y hoy es dulce y muy blanda
Porque bailó con la banda
Hasta de modo informal.

En fin que traspone la raya
Quien incurre en el desliz
De aparentar ser feliz
Y hasta incluso se desmaya

Haciendo tronar la banda,
-no es mentira, es muy cierto-
en un velorio de muerto
y hasta dejó que se expanda.

El que no corre vuela
Tras de la banda el llamado
Y así estén muy escaldados
Corren abuelo y abuela. (Sigue).