martes, 16 de mayo de 2017

Canto Lejano

De: Práxides Hidalgo Martínez

Canto cautivo,

te liberas de nuestros remotos recuerdos

para llenar los vacíos días;

serenata que acompaña el pálpito de lo vivido,

vértigo que embriaga con aroma de palabras

que como ecos llenan estos versos.



Retoñar de pasajes congelados que se escapan

por rendijas de revelación de páginas bellas

escritas en el diario de nuestras vidas

y hoy sacian nuestras ansiedades.



Canto liberado de un pasado;

presente en el umbral de la tristeza

convierte en alegría este último tramo

para llegar a la estación final.

sábado, 6 de mayo de 2017

Hojas Amarillentas

De: Ana María Dipp Mukled

Tupidos senderos de hojas amarillentas,

derraman su melancolía

sobre las veredas

del gris otoñal.



Tupidos senderos de hojas amarillentas,

cubren silenciosos,

parajes lejanos

de un dolor antiguo.

Tupidos senderos de hojas amarillentas,

realzan la ausencia,

en la letanía de unos pasos

que trasuntan rumbos vagos y añejos.

martes, 2 de mayo de 2017

Invocación al libro

De: Félix Sangüeza Oros

El 23 de abril instituyó la humanidad

Día de tu existencia desde la antigüedad,

noble amigo, enseñas siempre al ser

educación y saber para el recto andar.



Tu amistad es como el inmenso océano

cuyas brisas refrescan el sentimiento,

tus páginas infunden energía y amor

dan espiritualidad y alegría con fulgor.



Ingeniosos escritores loaron de edad remota

la elocuencia y reflexiva orientación recibida,

el bien y esperanza del mundo está en ti cifrada

y la sanidad ambiental de convivencia pacífica.

Eres el instrumento vital del glorioso triunfo

ante intentos de invasión al pensamiento,

das luz a la ignorancia y oscurantismo ominoso

eres el blasón y símbolo del vivir armonioso.



LIBRO, eres amigo y compañero en la vida

sabio, leal consejero, Don Quijote que cabalga,

quédate eternamente en la Santa Madre Tierra

pues tu presencia significa sabiduría y cultura.

Lluvia sagrada

González Carbalho
Tiendo a la lluvia fría la mendicante mano

Y amanece mi espíritu sintiendo su frescura;

Se hacen nido mis manos en la alegría pura

De aprisionar en ellas un corazón hermano.

Y el inseguro cuenco pleno de agua llovida

Subo a mi boca y bebo la pureza del cielo.

–¡Agua de Dios!–exclamo, renacido al consuelo

de haber con agua virgen bautizado mi vida.

Y el alma profetiza que esta es lluvia sagrada,

Amor para el que tiende su mano de mendigo;

Palabra hecha de llanto que Dios dice a su amigo

El hombre que ha sufrido y ya no espera nada.

Dios bendice mis manos con lluvia de cariño,

Y aunque me amargan duras tristezas de la vida,

Anidando el espíritu de la lluvia caída

Siento las manos nuevas como el alma de un niño.

Mañana, si un amigo me estrechara la mano,

Se ha de sentir contento sin saber el motivo,

Y así con mi recuerdo marchará pensativo

Y tendré, por las calles del mundo, un nuevo hermano.

Y hoy, huérfano de fuerzas, cuando vaya a mi lecho,

Me habré de persignar sin haberlo pensado,

Y soñaré esta noche lo que nunca he soñado

Porque estarán cruzadas mis manos sobre el pecho.

martes, 25 de abril de 2017

Argo Navis

Por: Ernesto Bedregal Patiño

Sufro de letargo, mientras bebo un trago amargo

me fumo todo un prado, ¡causó un gran estrago!

No me hice cargo; sin embargo, sigo en Argo

siendo el capitán y el único a cargo.

***

Huérfano de compasión sigo el monólogo,

desventaja crónica de un sujeto beodo.

Explorando sus ruinas como arqueólogo,

busco entre sus piernas terminar cómodo.

***

Veo que me embriago recitando como un bardo,

juego a ser un náufrago; también un vago,

un bastardo; otras un sabio, a veces un mago

o finalmente un héroe gallardo.

***

Navego en los muslos de una ninfa pre pago,

cautivo en su piel, en sus ojos color pardo.

Aparte de yacer con ella citaría un halago,

pero recuerdo que sólo es un desahogo.

***

Me quedé sin respuesta con vista en su pubis,

dejando seguir el cadencioso movimiento de su pelvis.

Por un momento, Éxtasis se apoderó de Argo Navis

y se fue consumiendo como pitillo de Cannabis…

(Extracto “607 Memories”)

Mis ilusiones

Laura Holmberg de Bracht

Fueron mis ilusiones bandadas de palomas

Que se iban hasta el cielo en peregrinación.

Llevaban en sus picos unas ramas de olivo

Uniendo así los símbolos de paz y de candor.

Engarzado en sus alas, de albura inmaculada,

Como si fuera el agua de alguna bendición,

Traían el rocío de todas las auroras

Y en su pechos purísimos un gran beso de sol.

¡Así volaban siempre mis palomas gloriosas!

Pero un día. . . se fueron para no volver más. . .

Un viento de borrasca sopló todo ese día

Hiriéndolas de muerte con su aliento glacial.

A sus nidos deshechos ya no llegaba el sol. . .

¡Y así me fui quedando sin ninguna ilusión!

martes, 18 de abril de 2017

Elogio de la lengua castellana

Juana de Ibarbourou

¡Oh, lengua de los cantares!

¡Oh, lengua del Romancero!

Te hablo Teresa, la mística;

te habló el hombre que yo quiero.

En ti he arrullado a mi hijo,

e hice mis cartas de novia;

y en ti canta el pueblo mío,

el amor, la fe, el hastío,

el desengaño que agobia.

¡Lengua en que reza mi madre,

y en la que dije: “¡Te quiero!”,

una noche americana,

millonaria de luceros. . . !

¡La más rica, la más bella,

la altanera, la bizarra,

la que acompañó mejor

las quejas de la guitarra!

¡Lengua del manco glorioso,

y de Mariano de Larra!

¡Lengua castellana mía!

¡Lengua de miel, en el canto;

de viento recio, en la ofensa;

de brisa suave, en el llanto. . .!

¡La de los gritos de guerra,

más osados y más grandes;

la que es cantar en España,

y vidalita en los Andes!

¡Lengua de toda mi raza!

¡Habla de plata y cristal,

ardiente como una llama,

viva cual un manantial. . .!